El hotel como performance

Uno de los hoteles malagueños más emblemáticos parecía este viernes al mediodía una ‘performance’ en sí mismo. Y no, precisamente, por el surrealismo de mal gusto que mostraba desde sus ventanas la mastodóntica decoración navideña que ya parece eterna, cuando se cumple un mes de la Nochebuena, en ese innegable epicentro urbano de Málaga que es la calle Larios. Por fortuna, la chispa artística le venía al céntrico alojamiento por lo que se cuece en su interior. Por ese derroche de arte en vivo que se ha apoderado del Room Mate Larios, para quedarse durante todo el fin de semana, en decenas de habitaciones que han cambiado el convencional trajín de huéspedes por la intensa actividad cultural de una treintena de galerías nacionales y extranjeras. En concreto, por ese interesante escaparate de lo contemporáneo que despliegan los 33 stands participantes en la Feria internacional de arte emergente ‘Art & Breakfast’.
Este evento de nuevo cuño, organizado por Factoría de Arte y Desarrollo con el apoyo del Ayuntamiento de Málaga, ha captado la atención de espacios que, en algunas casos, han acudido con los artistas que representan desde la alemana Berlín, como es el caso de GrundKreuz; desde la italiana Moena, representada por Ufofabrik; o incluso desde Centroeuropa, con la presencia de Steven Guermeur, que tiene sedes en Viena y Sofía.
Además, casi la mitad de la participación la acaparan galerías de otras provincias españolas, como las madrileñas Mad y Mad y la organizadora Factoría de Arte y Desarrollo, las barcelonesas El Catoscopio, oooriginal y Arts Coming, la valenciana Walden Contemporary, la orensana Art Cuestion, las sevillanas Otra Cosa y Pedro Román, la gaditana de Grazalema Neilson Gallery, la alicantina Invesart Gallery, la riojana Ingenio IC, y hasta tres asturianas: Arancha Osoro, Dos Ajolotes y La Casa Negra. Y a todas ellas se ha unido, igualmente, un portal online, Artágora.

Eso sí, en el hotel se cuentan hasta 11 expositores de la capital malagueña, a los que habría que sumar la galería marbellí Pedro Peña y la archidonesa La sala de Blas, que desarrolla una programación estable dentro del propio alojamiento, al que ha trasladado el espíritu que llevó, hace un lustro, al concejal de Cultura de Archidona y artista Francisco Javier Toro a convivir en su propia casa con una sala de exposiciones. “Pasad al baño y veréis lo que hemos hecho”, decía en su habitación este creador conocido como Blas para elogiar el proyecto que desarrolla el artista Rubén Fernández Castón, autor de un universo alimentado por materias primas tan cotidianas como las latas de conservas.
Tampoco extraña que, como brújula reciente para el arte emergente que también es, otra habitación esté ocupada por La Térmica, el espacio con el que la Diputación malagueña le dio uso cultural al Centro Cívico y que suele servir como residencia para artistas en ciernes.
Y, sobre todo, en los pasillos del Room Mate Larios se halla la certeza de la pujanza que han adquirido en poco tiempo los colectivos de artistas que gestionan sus propios espacios en la capital malagueña, y que no pierden de vista la oportunidad que se les presenta, para crear y programar en mejores condiciones, con la transformación de la antigua prisión de Cruz de Humilladero en centro de arte experimental que acaba de emprender el Ayuntamiento de Málaga.

Es el caso de La Casa Amarilla, a cuyos tres integrantes – David Burbano, Eva Casal y Luna Martini- se les debe una de las propuestas más sugerentes, ‘The cool room’. Esta asociación, que es una de las cuatro que participa con una subvención municipal, ha trazado una instalación que convierte su habitáculo en una nevera. Y a ella trasladan sus creencias de que uno no debe achantarse por muy grande que sea la crisis y de que se debe ir más allá de los soportes convencionales. Y lo consiguen hasta el punto que numerosos cubitos de hielo se convierten en el marco que abriga imágenes extraídas de antiguas fotos familiares.
Otros de estos colectivos artísticos también han aprovechado la oportunidad que les brindaba un evento de estas características. Mientras que Cienfuegos ha recreado su activo emplazamiento del barrio de Lagunilla, Las buhoneras -Lai Zaragoza, Paula Villegas y Áurea Puerto- han rescatado creaciones como la que les llevó a honrar en el altar del proyecto ‘Nuestras santísimas’ a su “gran referente estético Frida Khalo, a la pionera del collage Hannah Höch, a la precursora del voto femenino Clara Campoamor y a la abuela de la performance Marina Abramovic”.

Arte emergente por toda la ciudad

La primeriza ‘Art & Breakfast’ también es un reflejo de la proliferación de espacios expositivos y colectivos artísticos que se vive en las mismas tierras malagueñas que, a la vez que acaban de asistir al paradójico cierre de su galería de referencia -la de Alfredo Viñas- aguarda el inminente desembarco de sendas sedes del Pompidou parisino y el Museo Estatal Ruso de San Petersburgo. Dicho de otro modo, de dos marcas extranjeras de relumbrón que serán incorporadas a una oferta tan ambiciosa como la de la capital malagueña, que ya contempla un Thyssen, un Centro de Arte Contemporáneo, un Museo Picasso y la Casa Natal del genio, espacios todos ellos que se han implicado en la extensa programación de actividades paralelas que complementan el hervidero que envuelve durante todo el día el Room Mate Larios. De hecho, al margen del emblemático alojamiento, los principales espacios expositivos y otros centros culturales forman parte de la nutrida nómina de sedes en las que se multiplican este fin de semana los actos de la nueva ‘Art & Breakfast’. Así, el CAC, el Thyssen, el Picasso, la Casa Natal, La Térmica, la Alianza Francesa, Los Interventores, Casa Sostoa, Soho Culture Club y Espacio Cienfuegos también se han dejado contagiar por la iniciativa y aportan su granito de arena al prolífico programa.

El hotel como performance - 24/01/2015 - El Mundo