Hope de Mario Cervero

Del 15 de septiembre al 15 de Octubre

De formación autodidacta, Mario Cervero (Oviedo, 1963) es hoy uno de los artistas asturianos más polifacéticos. Sus lenguajes plásticos comprenden desde el dibujo al diseño gráfico pasando por la pintura y el audiovisual hasta la joyería. Este artista formó parte de varios colectivos y grupos desde los cuales, poco a poco, ha ido acuñando un sello personal y una manera de hacer que han marcado todo su trabajo. La evolución de su obra está caracterizada por un dibujo que le sirve de punto de partida para dar rienda suelta a los distintos estilos que domina. Protagonizadas por la espontaneidad y la frescura, en sus primeras exposiciones predominaban los tonos oscuros y un carácter un tanto irónico fruto de la inmediatez de unas formas evidentemente expresivas. Composiciones rotundas, signos criptográficos y letras obvias, acentuadas por llamativas tintas planas, constituyen una constante sobre la que el artista progresa con un más que evidente dominio técnico.
Su gesto y semblante, aparentemente serios, contrastan en “Hope” con unos colores e iconografías propias ya lejanas de sus primeras obras. Colores ácidos y manieristas se confrontan con símbolos e ideogramas exclusivos del diseño gráfico y un primitivismo encontrado en algunas villas romanas. Connotaciones semánticas de inscripciones icónicas y textuales se encierran en unas composiciones que sirven al espectador como indicador de la percepción que el artista posee de la sociedad y del mundo. Todos sus esquemas de representación del universo están presentes en cada una de sus pinturas y esculturas dando como resultado una solución estética cercana al mundo del graffiti.
“Hope” se materializa en una muestra donde el artista desarrolla la idea de fraccionar y transformar sus últimos trabajos de pintura a un territorio tridimensional. Colores más vivos e intensos se fusionan en un trabajo exigente y meditado donde conviven materiales inherentes al mundo gráfico e industrial. En la naturaleza críptica de las formas perfiladas se entrevén nubes, aviones, corazones, personajes primarios, gotas de lluvia, ciudades y diamantes que buscan dobles lecturas. En un juego de luces y sombras las pinturas divididas se mezclan con tubos móviles creando una escenografía que invita al espectador a formar parte de un cosmos que te transporta a una habitación infantil donde sentirse seguro. Mario Cervero retoma para “Hope” técnicas exploradas y despliega nuevos recursos manifiestos en unos acabados plásticos donde la pintura permanece en un segundo plano y los metacrilatos, policarbonatos y vinilos se erigen como los grandes protagonistas.

María Martínez Vallina