Iñigo Calles

San Sebastián, 1953


Conoce la fotografía de mano de su padre, y se interesa a fondo en ella apenas cumple los veinte años, coincidiendo con su etapa universitaria. Autodidacta en este primer período de aprendizaje, practica técnicas de conservación fotográfica como la goma bicromatada, al tiempo que desarrolla en casa su propio laboratorio, para trabajar, básicamente, en blanco y negro.

Vive doce años en Lanzarote. La luz atlántica, la belleza volcánica y su gran afición por la náutica, marcan, con pasión, su primer período productivo. Durante esa época expone en su ciudad natal, San Sebastián, en la Sociedad Fotográfica de Guipúzcoa, y en Lanzarote, en la Galería Cinema, que se alternan con reportajes realizados para la revista Yate y Motonáutica, centrados casi todos en su viaje en velero, durante dos años, por los mares caribeños y caboverdianos.

Su segunda época tiene que ver con la llegada a Asturias en 1993, tierra en la que fija su residencia. Es a partir de entonces cuando participa en el taller experimental de Humberto y en el “Cuaderno de Campo” de Joan Hernández Pijuan. En el 2002 se implica para dar a conocer su obra en exposiciones individuales y colectivas: Galerías Dasto, Ángulo y Vértice en Oviedo, Certamen Nacional de Arte de Luarca; Entrefotos 03, 04, 05 y 06, en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid; Artelisboa, Estampa, ArtMadrid y Madridfoto con la Galería Vértice de Oviedo, Fundación Mondariz; Clics de Extremadura; Notodofotofest; Finalista del premio Aena 2010; finalista en una de las ediciones del Concurso de Fotografía Purificación García; etc.

En la pasada edición de Madridfoto 2010 obtiene el Premio Acciona de Fotografía sobre sostenibilidad, y recientemente expone “Paisajes Rebelados” y algunos trabajos de su última serie “A cielo abierto” en Bruselas (Casa de Asturias en Bruselas, Gobierno del Principado de Asturias).

Vive y trabaja en Oviedo desde 1993.